¿Cuánta gente conoces con problemas de sobrepeso? ¿Cuántos familiares y amigos tienen el nivel de colesterol alto?

La respuesta normal de la medicina convencional es: haz deporte, lleva una dieta equilibrada, y elimina las grasas de tu vida. Y si bien es un planteamiento correcto en general, hay aspectos importantes que cuidar en el manejo de las grasas.
Las grasas en general son necesarias para muchas funciones del cuerpo: forman las paredes celulares, protegen los órganos de toxinas, regulan las sensaciones de calor y frío en el cuerpo y son fundamentales para el funcionamiento del sistema nervioso. Además representan el mejor combustible que podemos dar a nuestro cuerpo para obtener energía, pues contienen más del doble de calorías por gramo que los hidratos de carbono.
Entonces, ¿qué hacemos para llevar una dieta equilibrada y obtener los beneficios que dan las grasas?
Lo primero, distinguir entre grasas saturadas e insaturadas.
Las grasas saturadas son de origen animal (mantequilla, grasa de la carne,...) y son grasas sólidas a temperatura ambiente. Estas grasas no se digieren bien, y es mejor evitarlas en nuestra dieta, tengamos o no problemas con el colesterol.
Las grasas insaturadas, en cambio, proceden en su mayoría de vegetales, frutos secos, y semillas: entre ellas están el aceite de oliva, de girasol, de lino, de colza, de maíz, de pepitas de uva, de soja... y también están las grasas de pescados azules, como el atún, el salmón, el bonito, las sardinas, el arenque, el jurel,... Estas grasas son beneficiosas para nuestro cuerpo, siempre y cuando cumplan una serie de condiciones
- Los aceites han de ser virgen, extra y prensados en frío, y a ser posible de producción ecológica. Los procesos de refinado conducen a una degradación del aceite, y pierden calidad hasta el punto de volverse tóxicos.
- Los aceites han de utilizarse en frío. Incluso el aceite de oliva se desnaturaliza al calentarlo, por lo que lo mejor es evitar completamente los fritos. En el caso de querer darse un capricho algún día, es mejor usar mantequilla o aceite de coco, que son grasas saturadas y aguantan más el calor. ¿Cómo sustituir los fritos? La cocina al vapor, el wok usando agua, y añadiendo aceite al final de la cocción para aliñar son excelentes alternativas.
- El pescado es mejor tomarlo poco cocinado (sushi), al vapor, o asado a la barbacoa. Es conveniente evitar las salsas pues en su mayoría contienen grasas saturadas.
- Las margarinas son grasas hidrogenadas, y por ello saturadas artificialmente para que sean sólidas, y es conveniente evitarlas para tener una salud óptima.
¿Cómo tomar grasas y adelgazar al mismo tiempo?
La respuesta está en tomar grasas saludables, aceites y pescados azules, evitar grasas saturadas (lácteos y carnes grasas), y reducir la toma de hidratos de carbono saturado, como pan, arroz, harinas, patatas, pasta... que finalmente se transforman en grasas que el cuerpo almacena.
Mi receta particular para tomar grasas es la siguiente: aliñar las verduras y ensaladas siempre con aceite de oliva virgen extra, y añadirlo también en sopas y guisos, al final de la cocción. Además, una forma de prevenir las enfermedades cardiovasculares y neurológicas, y de mejorar la condición de nuestras articulaciones y evitar artrosis consiste en tomar 4 cucharadas soperas diarias de una mezcla de aceite virgen extra de girasol y aceite de lino, en proporción 2 partes de girasol por cada parte de lino. De esta forma cubrimos nuestra necesidad de omega 3 y omega 6 de forma natural. Estos aceites se pueden encontrar en herbolarios y tiendas de productos dietéticos.
¡Prueba a hacerlo y verás cómo en una semana tu piel rejuvenece y vuelve a tener el brillo que tenía cuando eras un bebé!